Cada caso se examina de forma individual. Las posibilidades de retirada dependen del sitio, las normas aplicables y la situación concreta.

Estos recursos pueden ayudarte a actuar por tu cuenta. Quitar un resultado de búsqueda no significa eliminar el archivo del sitio original.

Primero: localiza y documenta

Conserva una dirección exacta y, si resulta útil, una captura. Anota los nombres de usuario y las palabras con las que aparece la foto.

Después: actúa ante la fuente

La plataforma o el sitio que publica el archivo suele ser el primer destino de una solicitud. Si hay varias copias, puede ser necesario registrar cada URL.

Por último: comprueba la búsqueda

Incluso después de eliminar la fuente, pueden persistir resultados antiguos. Los buscadores ofrecen mecanismos específicos de actualización o retirada cuando corresponda.